
Este fin de semana se produjo la primera proyección del nuevo filme de Woody Allen, con el ya controvertido nombre de "Vicky Cristina Barcelona" (y la polémica creada por el malestar de algunos cineastas españoles debido a la subvención de 1 millón de euros para dicho filme, algo absurdo y que demuestra la estrechez de miras de cierto sector de estas tierras de ignorancia y su chovinismo mal entendido, patético vamos). Dicha proyección tuvo como marco el Festival de Cannes y parece ser que el recibimiento fue positivo con aplausos una vez finalizada la proyección (eso si, se comenta que hubo algunos tímidos abucheos durante la proyección, con lo cual hace pensar en un filme acorde con su reciente filmografía, notable pero sin el pulso de antaño).
Veremos que nos depara el nuevo filme del maestro neoyorkino, una historia esperada por muchos con especial alegría debido al rodaje en nuestra ciudad, Barcelona (aunque vaya título más poco carismático desde luego).
18/05/08
AVANCE : "VICKY CRISTINA BARCELONA"
16/05/08
DVD REVIEW : "INVENCIBLE"
El cine americano es muy proclive a la exaltación de los valores deportivos como la superación individual ante la adversidad marcada, quizás por el hecho de acercarse con evidencia al espíritu del “american way of life” más positivista como éxito profesional y/o personal. “Invencible” sigue esos parámetros a rajatabla pero se distancia de esos lugares comunes ligeramente, no en el tono, que permanece fiel a esos estigmas, sino en las intenciones del relato. Normalmente estas historias acontecen durante el transcurso de una temporada deportiva en la cual un grupo de jugadores sin pretensiones de victoria, se alzan con algún trofeo al final del recorrido narrativo. En este caso, el filme nos muestra una historia semiautobiográfica en la cual el personaje real Vince Papaple (Mark Walhberg), un camarero arruinado de los suburbios de Philadelphia, y muy fanático del equipo de futbol americano de los Eagles, se presenta sin muchas pretensiones a una prueba abierta para formar parte del equipo. Su lucha por ese objetivo, las relaciones familiares y de amistad con sus compañeros de borrachera, y en última instancia el amor, marcarán un cambio en su desafortunada vida.
Realmente, el argumento recuerda a decenas de películas del estilo, y todo hacía presagiar que la historia discurriría por los mismos derroteros, pero en esta ocasión, su desconocido director Ericson Core (acompañado de un guión muy blandito y predecible escrito por Brad Gann) opta por la opción de contarnos el proceso que lleva a este personaje a formar parte de ese equipo, dejando de lado ningún mérito deportivo para centrarse en el mero hecho del afán de supervivencia que supondría para Vince entrar en un equipo profesional. Core nos lo muestra todo con tanta solvencia como tono impersonal, acudiendo a las relaciones personales e intimistas como motor del desarrollo exterior de este aspirante a jugador, siendo evidentemente todo muy previsible (no olvidemos que además es una producción Disney para toda la familia) pero no por ello exento de entretenimiento, que realmente es lo único que busca el filme.

Se nos muestra una época en la cual la ilusión se sobreponía el desencanto que empezaba a surgir en la sociedad americana (mostrado a través de protestas sindicales que bien podrían haber sido cualquier otro tipo de protesta social) mediante la exaltación de la inocencia como medio combativo de la triste realidad, y lo hace a través de unos actores bastante solventes (aunque sin ningún tipo de brillantez) que saben cumplir el expediente de manera decente, en un reparto que destacan el ya mencionado Mark Walhberg (que ya ha demostrado su calidad interpretativa con creces), Greg Kinnear o Elizabeth Banks.
Un filme decente en su propia intrascendencia como producto de puro entretenimiento familiar, cercano a un tipo de cine ajeno a las modas imperantes, donde cualquier tipo de decepción social se veía recubierto de una gruesa capa de optimismo recalcitrante. Un liviano y modesto entretenimiento.
PUNTUACIÓN : 5'5 / 10
Leer critica Invencible en Muchocine.net
COLABORACIÓN "TERROR Y NADA MÁS"

Desde hoy inicio una nueva andadura en cuanto a colaboraciones con una web de temática fantástica cuyo crecimiento está siendo imparable. Se trata de "TerroryNadaMas", donde aportaré algunos artículos de opinión y reseñas de películas cercanas al género desde una óptica analítica desde la humilde opinión de un aficionado acérrimo del género. Para todos aquellos fans de la materia, pasaros por allí y disfrutad de las infinitas opciones de un lugar tan apasionado por el género.
15/05/08
CRITICA : "DOOMSDAY"
El cineasta británico Neil Marshall sorprendió a propios y extraños en el año 2002 cuando nos ofreció una muestra fresca y hasta cierto punto original de la licantropía aplicada a un entorno bélico en un marco de aplastante sugerencia, ya en ese inicio demostró una sabiduría impropia de un cineasta novel para la creación de escenas potentes e impactantes, jugando con el encuadre y la puesta en escena de manera brillante y demostrando que la apuesta por un cine de entretenimiento casual y calado más que decente, era una opción tan válida como cualquier otra. Dos años más tarde aún sorprendió más si cabe con la estupenda "The Descent", un filme que rozaba la perfección dentro del más angustioso survival naturalista y agresivo. Con estos precedentes, su nuevo filme ya poseía el ansioso axioma de la más alta espectativa entre los aficionados al cine fantástico, y por ello, corría el riesgo (dado un argumento que en un principio, con otro director, no hubiera resultado de especial interés probablemente) de ser mirada con lupa entre sus nuevos seguidores. Este hecho quizás perjudique sobremanera el visionado de un filme tan referencial como "Doomsday", algo que una vez visto el filme tiene visos de resultar algo inevitable vistos los irregulares resultados.
El argumento de su nuevo filme nos muestra como una pandemia viral ha aislado Escocia del resto de las islas británicas, creándose un sistema de seguridad para contener el avance del virus a través del aislamiento radical mediante un inquebrantable muro levantado alrededor de la zona afectada. Bastantes años más tarde, el virus vuelve a aparecer fuera de esos límites, y las autoridades hacen uso de información confidencial que demostraba que dentro de esa limitada area sobrevivieron miles de personas y por ello, debería existir una cura al brote, para preparar una operación relámpago con la intención de descubrir el paradero del único doctor que pudo crear un antídoto. La mayor Eden Sinclair (Rhona Mitra) encabezará el grupo de élite encargado de la operación, rutinaria en un principio, pero mucho más compleja a medida que avanza el conocimiento por parte del grupo de las condiciones de vida del interior de esa tierra olvidada por el exterior.
Marshall vuelve a demostrar en sus labores de director una encomiable y perdurable apuesta por el entretenimiento como indisoluble esencia de su cine, evitando en este caso un tratamiento original y buscando la complicidad del espectador, que asiste con especial interés el devenir de unos personajes que son tratados bajo la visión iconográfica de su director hacia un cine olvidado por el tiempo, primando su óptica adrenalítica y de brillante puesta en escena durante los acelerados momentos de acción y el suspense tensionado a modo de santo y seña de su más que respetable cine. Su apuesta por la esencia de lo reverencial como óptica mitificadora de las coordenadas y constantes de este tipo de cine, posee un considerable problema, personificado en un guión que exagera y dilata en exceso esa sensación de "deja vu" constante, recurriendo no ya a lugares comunes (que también), sino a una reversión casi literal de la obra magna de Carpenter "1997: Rescate en Nueva York", cambiando la localización de un continente a otro, pero permaneciendo en esencia el mismo tono y un argumento casi idéntico, que además encuentra un punto de ruptura considerable cuando deja paso a un tono medieval que desentona bastante con el resto del filme (de hecho, no cae en el ridículo por los pelos) durante una parte considerable del metraje, resolviéndose en su tramo final con la mejor secuencia de la película, una persecución fascinante que se encuentra entre lo mejor del género de acción reciente, y que recuerda de manera categórica a la mostrada hace muchos años por aquel filme de culto de nombre "Mad Max" (si la influencia del filme de Carpenter es evidente, la de Miller no lo es menos desde luego).
Esta apuesta irregular no se beneficia de una elección de actores algo descompensada, descritos además de forma muy arquetípica, siendo curiosamente Rhona Mitra, con esa mezcla armoniosa entre dureza, sexualidad latente y nihilismo, lo mejor en cuanto a apartado actoral, junto con el malo de la función, que de tan histriónico cae simpático en su tono desfasado. El resto del reparto, desde Bob Hoskins a Malcom McDowell, se limitan a cumplir un predestinado papel carente de trasfondo más que la propia popularidad que arrastren sus nombres en cuanto a venta del producto.
Cuando hablamos de un filme que posee un guión tan liviano y un desarrollo descompensado de la narrativa, además de unos actores muy esquemáticos, uno se teme lo peor ante la evidente y abrupta acumulación de elementos, pero lo cierto es que Marshall posee un talento considerable para la sugestión en sus historias, y eso salva de la quema "Doomsday", dándole un tono camp de apreciable esencia para los amantes de este tipo de producciones, donde estados militaristas y sus siempre injustas cuarentenas se dan la mano con una estética multireferencial en cuanto a medios del nuevo siglo como el cómic, la estética del videojuego survival y los anacronismos bien entendidos en beneficio de la diversión como objetivo máximo de su cine. No en vano, vive de esa habilidad para mostrarnos sutiles demostraciones de sugerencia génerica y respetuosa con sus orígenes cuando nos deja para el recuerdo apuntes tan brillantes como la escena del canibalismo, la ya mencionada persecución final o ese detalle de los números apuntados en las puertas de las casas con intención de ser rescatados ese número de personas (ese don salva por momentos toda la producción y ofrece un contrapunto desencantando de tan previsible historia en ocasiones).
Por contra, la ya mencionada visión simplista y reiterativa del estamento militar, del poder corrupto y la anarquía mostrada de forma tan frívola (no vamos a hablar de ciertos apuntes políticos de simpleza absoluta), no ayudan especialmente a elevar este filme por encima de sus producciones anteriores, ni tan siquiera igualarlo, quedándose un escalón por debajo de "Dog Soldiers" y unos cuantos por detrás de "The Descent" (su mejor obra con diferencia, y una de las mejores películas de cine fantástico reciente), pese a su apuesta por momentos de bestialidad total y gore rezumante de olor a sangre fresca.
Un filme estimable pese a sus evidentes defectos, especialmente para aquellos amantes del tono referencial al que evoca, discurriendo por caminos bastante trillados pero salvado por la efectiva labor en la dirección de Marshall, pese a la sensación de producto alimenticio.
PUNTUACIÓN ; 6'5 / 10
ESTRENO EN CINES ESPAÑOLES EL 25 DE JULIO DEL 2008
Leer critica Doomsday en Muchocine.net
14/05/08
CRITICA : "A L'INTERIEUR"
El día de Navidad llega, y Sarah (Alysson Paradis) se dispone a pasarlo sola en su propia casa, ni el apoyo de su madre ni las recomendaciones ajenas consiguen cambiarle de parecer, el largo periodo de gestación de su embarazo está llegando a su fín, pero todavía no ha conseguido olvidar el trágico accidente en el cual murió Matthieu (Jean Baptiste Tabourin), suceso que la ha asumido en un evidente estado de soledad emocional pretendida. Una vez en casa, alguien llama a la puerta, es una mujer pidiendo ayuda por un supuesto accidente en el cual se ha visto envuelta, y desea llamar por teléfono. Sarah se niega a abrirle, lo que provoca que la extraña mujer (Beatrice Dalle) comience un peligroso juego del gato y el ratón en el cual la violencia se desatará de forma enfermiza.
Cuando un filme parte de una premisa tan simple, todo desarrollo de la acción requiere una milimetrada apuesta por el control del devenir de los acontecimientos, cayendo habitualmente en errores de bulto que dan al traste con la pretendida intención de transgredir y buscar un punto de perversión existencial, he aquí el gran problema de la mayoría de thrillers en los cuales el acoso en el interior de un espacio acotado se torna en un ejercicio de vacuo esteticismo de la violencia sin el más mínimo sentido de la lógica o la continuidad narrativa. Por suerte, este no es el caso (al menos no de manera global) de "A L'interieur", que se muestra como una apuesta más del cine francés de crear una consistente base de cine fantástico o de terror con las miras puestas en su trasfondo social y/o moral.
Y es que su pareja de directores, los franceses Alexandre Bustillo y Julien Maury, optan por una puesta en escena brillantísima, un evidente duelo sin concesiones que lleva a cada uno de los personajes por una montaña rusa de emociones primarias con final extenuante a nivel físico y mental. Consiguen crear una modélica apuesta por un ejercicio de estilo donde el virtuosismo técnico a la hora de rodar en un espacio angosto como el hogar de Sarah (ver aquella escena de la primera aparición del personaje de Dalle mientras ella duerme en el sofá), nos teletransporta a un tipo de cine directo y violento como hace mucho tiempo que no se recordaba (quizás el equivalente americano sería "Las colinas tienen ojos" versión moderna, también dirigida por el privilegiado cineasta francés Aja), partiendo de un argumento donde, al igual que otro filme de factura reciente como "Frontiere(s)", se acude de manera sui generis a la denuncia de las convulsas revueltas sociales de los suburbios del país vecino. Si en aquella los demonios se exorcizaban de dentro del nucleo urbano al exterior para mostrarnos el horror que habitaba en los alrededores, en "A L'interieur" la apuesta se vuelve aún más efectiva e intrigante al llevar esos mismos demonios al interior de nuestras casas, en una muestra más de inteligente propuesta del factor fantástico-terrorífico penetrando en ese lugar de calma sagrada que es el hogar.
Sus directores juegan sus cartas con notable eficacia, dejando incluso pequeñas advertencias sutiles sobre lo que se avecina (esa escena del principio donde un elemento perturbador como es un gato negro, siempre asociado a la mala suerte, no consigue salir de la casa), y demostrando un pulso narrativo encomiable que convierte este filme en un vigoroso y ejemplar (a nivel rítmico y técnico) ejercicio de estilo. Este hecho evidencia un talento innato de estos dos creadores para el suspense narrativo, pero por contra, hay elementos de los cuales no consiguen distanciarse lo suficiente como para que su producto sea aún más consistente, ya que el guión, escrito por el mismo Bustillo, tiene ciertas rémoras considerables en cuanto a previsibilidad de la acción futura (vaya policías más ridículos, como viene siendo habitual en este tipo de cine), recurriendo por momentos a giros de guión mil veces vistos donde cualquier espectador avezado en este tipo de producciones sabrá anticiparse a la acción. Este hecho, la poca consistencia del guión, es una traba considerable para ciertos elementos del filme, recurriendo además a ciertos efectismos de incomprensible resolución cuyo único objetivo es seguir tensionando la cuerda de la violencia, dejando paso en su tramo final a una elección premeditada de la violencia gratuita, que por momentos resulta incomprensible y llevada al paroxismo de manera innecesaria.
La acción-reacción de los personajes con respecto a dicha violencia se vuelve muy forzada, hecho que junto al irregular guión, podrían haber sido tratados con igual de atención que la virtuosa puesta en escena. Se beneficia además el filme de un trabajo actoral estupendo por parte de la villana de la función, que deja en personaje puramente icónicos al resto del reparto, interpretado por una Beatrice Dalle inconmensurable, un punto de maldad sin concesiones que la acerca a las mejores malas que se recuerda en el cine reciente, sin mostrar un ápice de bondad o duda moral ante sus violentas y agresivas reacciones repletas de demencia. Por su parte, Alysson Paradís, hermana pequeña de la esposísima de Johnny Depp, aguanta con solvencia el duelo interpretativo y físico con su antagonista, demostrando hechuras de prometedora actriz, en un duelo memorable que compensa lo esquemático del resto de personajes, poco interesantes para sus directores parece ser.
Un humor negrísimo recorre desde el primer momento todo el relato, cuando durante sus primeros minutos una enfermera mayor alecciona a Sarah sobre lo duro de un parto, ésta jamás imaginaría que este hecho sería tratado de forma tan literal por parte de su violenta visitante. Bustillo y Maury juegan con inteligencia ese doble sentido del sufrimiento del parto inminente en una de las secuencias más desagradables vistas en el cine moderno durante sus últimos cinco minutos, apostando durante todo el filme por una visión salvaje, perturbadora y amenazante en una historia que comienza como una muestra más de cine de auteur francés de tono intimista e intelectual de familia acomodada (incluso con una liviana banda sonora de fondo), para acabar como una sangrienta y soberana salvajada exenta de coartada moral.
Un filme notable, que una vez más demuestra la brillante capacidad de los cineastas franceses para el dominio de la técnica y el pulso narrativo, de llenar de dobles lecturas sus filmes de temática terrorífica, pero que por contra, cae de nuevo en ciertas resoluciones harto previsibles que provocan un tratamiento de la violencia gratuita y efectista por momentos. Muy recomendable en cualquier caso.
PUNTUACIÓN : 7'5 / 10
Leer critica À lintérieur en Muchocine.net
13/05/08
ESCENAS/DIÁLOGOS MEMORABLES : " EL CHICO"
Charles Chaplin ha legado al mundo del cine una fructífera y magistral obra capaz de provocar los más diversos sentimientos encontrados sin resultar atropellado ni desigual en ninguna de sus propuestas, el genio de este artista multidisciplinar ha sido antológico y permanecerá en los anales de la historia del séptimo arte como uno de sus puntales indiscutibles. En el año 1921, uno de sus filmes más brillantes fue estrenado, "The Kid (El Chico)", y aquí tenemos una pequeña píldora creativa de sus magistrales secuencias repletas de ternura, diversión o amargura existencial. Sencillamente sublime.
12/05/08
AVANCE : "LOST BOYS 2 : THE TRIBE"
Corría el año 87 cuando un filme de temática vampírica y carácter marcadamente juvenil convertía su propia esencia de producto intrascendente y ocasional en un recuerdo populista para las nuevas generaciones amantes del fantástico, "Jóvenes Ocultos" (Joel Schumacher) se convirtió en un filme que ha perdurado en la memoria colectiva pese a lo limitado de su propuesta, resultando un filme entretenido y carismático pese a su escasa calidad como producto cinematográfico (y muy deudor de ciertas modas visuales gothic de la época). Pese a ello, cabe reconocerle su apuesta desprejuiciada por el entretenimiento juvenil y la diversión de la propuesta. Ahora veinte años más tarde nos llega una secuela directa a Dvd en su país de origen, con la reaparición de dos mitos del cine juvenil de los 80, Corey Haim y su tocayo Corey Feldman, dos rostros caídos en desgracia que reaparecen para mayor gloria de un subproducto que probablemente no pasará de mediocridad oportunista, pero que seguramente todos aquellos nostálgicos con ganas de recuperar aquella esencia, volveremos a ver con religiosa puntualidad. Al reparto se le añaden algunos rostros populares como Monica Delain o Autumn Reeser (la Taylor de "The Oc").





















































